Conocida tradicionalmente por ser la puerta al Atlántico, hoy Turrialba ofrece al turista una inolvidable experiencia natural y costumbrista.
Con una gran diferencia de alturas y una extensa diversidad de ecosistemas, usted puede disfrutar de:
caminatas en un cráter volcánico, practicar desenso en cuerdas en cascadas de más de 100 metros de alto, realizar recorridos en el parque arqueológico de mayor importancia del país, ser parte de una gira agro-ecoturistica, recorrer bosques primarios, experimentar el rafting en ríos de varios niveles de dificultad, etc.
Turrialba le invita a la aventura de estar en contacto con la naturaleza.